Todos sabemos lo que es sentir ansiedad, esas "mariposas" que siente en su
estómago antes de su primera cita, los "nervios" que tenemos antes de dar un
discurso, el sudor en la palma de las manos y el galope del corazón que
frecuentemente acompañan las situaciones desafiantes o peligrosas. Estas
emociones son normales.
¿Pero qué pasa cuando se siente ansiedad la mayoría del tiempo o solamente en
circunstancias específicas? ¿Qué pasa cuando ni siquiera puede encontrar la
razón por la que se siente de esta manera? ¿Qué pasa si usted evita ciertas
rutinas o actividades diarias en un esfuerzo por dominar las emociones
estresantes que éstas le causan? ¿Qué pasa si simplemente su propio nerviosismo
le "paraliza"? Así es la vida para aquellas personas que sufren
de un grupo de enfermedades mentales con base biológica que se conoce como
trastornos de ansiedad.
Tipos de trastornos de ansiedad
Trastorno de pánico
Las personas que sufren del trastorno de pánico
tienen ataques de pánico recurrentes e inesperados, episodios de miedo e
incomodidad extrema que comienzan en forma abrupta y aumentan rápidamente hasta
llegar a un pico, normalmente en diez minutos. Los ataques de pánico están
caracterizados por síntomas físicos como palpitaciones, sudor, temblores, falta
de aire, sensación de ahogo, dolor de pecho, náusea, mareo, desorientación,
miedo a perder el control o a morir, adormecimiento, escalofrío y sofocos.
Asimismo, los ataques de pánico normalmente vienen acompañados de una sensación
de peligro inminente y del fuerte deseo de escapar. Los ataques pueden ser
provocados por eventos desencadenantes específicos o pueden surgir "de la nada".
La frecuencia de los ataques tiende a variar según la persona.
Para que la persona reciba el diagnóstico de un trastorno de pánico, sus
ataques deben estar seguidos de por lo menos un mes de preocupación constante de
tener más ataques, debe tener la preocupación de por qué sintió los ataques y lo
que significan (los miedos de tener una enfermedad física seria o de estar
"perdiendo la cabeza" son comunes), o bien, deben presentar un cambio
significativo en el comportamiento causado por los ataques (muchas personas
sienten la necesidad de evitar ciertas situaciones o de retirarse de ambientes
específicos.
El trastorno de pánico se diagnostica con más frecuencia en mujeres que en
hombres y, aunque la edad de su comienzo varia considerablemente, es más común
que se sienta por primera vez entre la adolescencia tardía y después de los 35
años de edad. Hasta la mitad de las personas a las que se les diagnostica un
trastorno de pánico también sufren de agorafobia (ver a continuación).
Fobias
Se definen como el miedo exagerado, involuntario e
irracional a situaciones o cosas en particular. Generalmente, las fobias se
dividen en tres tipos.
- Fobia específica (o simple)
Esta fobia es provocada por un objeto
o una situación específica como volar, alturas, agujas o serpientes. Las fobias
específicas generalmente son más comunes en mujeres que en hombres y casi
siempre aparecen por primera vez durante la niñez.
- Fobia social (trastorno de ansiedad social)
Esta fobia en
particular se limita específicamente a situaciones sociales. Se caracteriza por
un miedo extremo a encontrarse o conocer nuevas personas o de ser avergonzado,
humillado o juzgado por los demás. Parece ser que la fobia social se diagnostica
igualmente en hombres y mujeres. Generalmente aparece por primera vez durante la
adolescencia y a veces surge por antecedentes de timidez durante la niñez. Para
que se haga el diagnóstico de una fobia específica o social se requiere que
cuando la persona esté expuesta al objeto o la situación a la que tiene miedo,
sienta ansiedad (frecuentemente tomando la forma de ataques de pánico), que la
persona que sufre la fobia reconozca la naturaleza irracional de su miedo y que
la ansiedad causada por la fobia afecte negativamente su estilo de vida.
- Agorafobia
Las personas que sufren de agorafobia sienten un miedo
intenso de quedar atrapados en lugares y situaciones de no poder encontrar
ayuda si tienen un ataque de ansiedad o pánico. Los miedos de las personas que
sufren este tipo de fobia frecuentemente se relacionan con estar solo en un
lugar abierto o en medio de una multitud. Frecuentemente, las personas que
sufren agorafobia evitan estas situaciones por completo ya que les causan mucho
miedo o ansiedad.
Es importante recordar que todos tenemos ciertos miedos y a veces sentimos
timidez y ansiedad pero que las fobias que se diagnostican causan trastornos
severos.
Trastorno obsesivo-compulsivo (OCD, siglas en inglés)
El trastorno
obsesivo-compulsivo es un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos o
imágenes persistentes, intrusivos e inadecuados (obsesiones) y comportamientos
repetitivos que la persona siente que debe hacer (compulsiones). Las obsesiones
comunes incluyen miedo a contaminarse, fijación en números que traen suerte o
que alejan a la suerte, miedo de que la persona o los demás están en peligro,
necesidad de mantener el orden y la exactitud y dudas excesivas. Las
compulsiones más comunes que se realizan en respuesta ritualista a estas
obsesiones incluye lavarse las manos, contar y acumular y arreglar cosas.
Aunque la mayoría de las personas a veces tienen este tipo de ideas y
comportamientos, se considera que el trastorno obsesivo-compulsivo ocurre cuando
estas obsesiones y compulsiones se tienen durante más de una hora todos los días
y se presentan de una manera que trastornan la vida de la persona o le causa una
ansiedad muy grande.
Este trastorno se presenta en la misma proporción en hombres y mujeres, pero
frecuentemente aparece más temprano en hombres. Por lo general, el trastorno
comienza en la adolescencia o en la juventud aunque es posible que comience
durante la niñez.
Trastorno de estrés postraumático (PTSD, siglas en ingles)
Si una
persona sufre o es testigo de un evento violento o trágico que causó miedo,
impotencia y horror intensos, a veces esa persona puede sufrir del trastorno de
estrés postraumático. Los eventos que frecuentemente producen este trastorno son
violación, guerra, desastres naturales, abuso y accidentes serios. Aun cuando es
común pasar por breves estados de ansiedad o depresión después de tales
acontecimientos, las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático
vuelven a vivir la experiencia traumática una y otra vez en la forma de
pesadillas, alucinaciones o "flashbacks"; esas personas evitan todo lo que esté
asociado con el evento (y frecuentemente se notan algo "desconectadas"); también
se muestran más excitables (es decir, tienen dificultades para dormir y para
concentrarse, presentan irritabilidad, están muy alertas y nerviosas).
Para que la persona reciba el diagnóstico de trastorno de estrés debe
presentar síntomas durante más de un mes y no ser capaz de realizar las
funciones cotidianas de la manera que lo hacían antes que sucediera el evento.
Este trastorno generalmente aparece dentro de un período de tres meses de la
situación traumática pero en algunas circunstancias puede salir a la superficie
meses y hasta años después. El trastorno de estrés postraumático puede
presentarse a cualquier edad.
El trastorno de estrés agudo es similar al trastorno de estrés postraumático.
También aparece como respuesta a un evento traumático y sus síntomas son el
revivir la situación, evitar situaciones relacionadas con el evento y gran
excitabilidad. Sin embargo, existen dos diferencias principales entre estos dos
trastornos. Primero, el trastorno de estrés agudo tiene un elemento mayor de
desasociación, es decir, las personas que sufren de este padecimiento se sienten
desasociadas o desconectadas de la realidad y a veces, hasta pueden presentar
amnesia. La otra gran diferencia entre estos dos trastornos es el período de
tiempo en que se presentan los síntomas. El trastorno de estrés agudo sólo se
diagnostica si la perturbación se presenta dentro de un período de cuatro
semanas de la situación traumática y si dura como mínimo dos días y como máximo
cuatro semanas. Lo que muchas veces se piensa al principio que es el trastorno
de estrés agudo, con el tiempo recibe el diagnóstico de trastorno de estrés
postraumático.
Trastorno de ansiedad generalizada (GAD, siglas en inglés)
Las
personas que sufren de trastorno de ansiedad generalizada presentan ansiedad y
preocupación excesivas sobre eventos o actividades cotidianas. Asimismo, la
ansiedad que se presenta con este trastorno es difícil de controlar y causa
complicaciones notables en situaciones de trabajo y sociales. Los síntomas
físicos del trastorno incluyen tensión nerviosa, fatiga, dificultad para
concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y problemas para dormir. Para
recibir el diagnostico de trastorno de ansiedad generalizada, la persona debe
presentar este tipo de ansiedad excesiva la mayoría de los días durante un
período de seis meses o más.
La mayoría de las personas que sufren este trastorno dicen haberse sentido
ansiosas durante toda la vida y el trastorno aparece por primera vez durante la
niñez o la adolescencia; no obstante, el comienzo de este trastorno en adultos
es común.
Otros trastornos de ansiedad
Ciertas personas pueden sentir
ansiedad en respuesta a un padecimiento médico general o como resultado del
abuso de drogas y/o alcohol. Otras presentan señales de trastornos de ansiedad
particulares sin llenar los requisitos de un diagnóstico formal.
¿Los trastornos de ansiedad están asociados con otros
trastornos?
Definitivamente. Es muy común que un trastorno de ansiedad se
presente con uno o varios más. Además, las personas que sufren de trastornos de
ansiedad, frecuentemente también sufren de depresión, trastornos relacionados
con el consumo de drogas y alcohol y/o trastornos del apetito. De hecho, se
calcula que más de la mitad de las personas que recibe el diagnóstico de
trastorno de pánico u obsesivo-compulsivo también presentan depresión.
¿Qué causa los trastornos de ansiedad?
Parece ser que hay varios
factores que contribuyen a que se presenten este tipo de trastornos. Muchas de
las investigaciones más recientes sugieren que estos trastornos se presentan en
familias y son causados por la química del cerebro de la persona. Ciertas
experiencias de la vida y la personalidad también se cree son factores que
afectan las probabilidades de sufrir un tipo de trastorno de ansiedad.
¿Cómo se puede dar tratamiento a los trastornos de
ansiedad?
Existen tratamientos eficaces para los trastornos de
ansiedad. Las personas que presentan síntomas deben consultar a su médico y no se
deben sentir condenada a vivir con la enfermedad. Aun cuando los síntomas de
varios trastornos pueden ser diferentes, tanto los medicamentos como la
psicoterapia han demostrado ser eficaces para aliviar muchos de los problemas a
los que se deben enfrentar las personas que sufren de estas enfermedades.
Los medicamentos más comunes que se utilizan para dar tratamiento a los
trastornos de ansiedad son los antidepresivos y las benzodiazepinas. Existe una
variedad de medicamentos de estos dos tipos que han sido muy útiles por lo que
si se cree que un medicamento en particular no está funcionando, hay otros a su
disposición. Además muchos nuevos fármacos están por llegar. Como siempre, la
persona debe hablar con su médico sobre cualquier pregunta o inquietud que tenga
sobre los medicamentos.